«El fenómeno Ed y Lorraine Warren: un Universo paralelo.»

Desde el año 2013 se formó una ola de terror que no dejó de crecer, el mundo fue invadido por las investigaciones paranormales de dos personajes que no solo ganaron un lugar en nuestros corazones, sino también en la gran pantalla: Ed Warren (1926-2006) y Lorraine Warren (1927-2019).


“El Conjuro” (“The Conjuring”) fue la primera película que interpretó uno de los principales casos de este dúo, dirigida por James Wan (“El juego del miedo”, 2004), y protagonizada por Vera Farmiga (“La Huérfana”, 2009) y Patrick Wilson (“La noche del demonio”, 2010). Siendo un éxito, ya que recaudó $319,5 millones contra un presupuesto de $20 millones de dólares, nos abre las puertas a un mundo lúgubre y misterioso.

En el año 1971, Roger y Carolyn Perron junto a sus cuatro hijas, decidieron mudarse lejos de la ciudad a una granja en Harrisville, Rhode Island. A los pocos días de la mudanza, comenzaron a sufrir acoso por parte de entidades malignas, dónde la más afectada fue Carolyn, ya que fue atacada físicamente por el espíritu de la bruja “Betsabé”.
Simultáneamente, a pocos kilómetros de la propiedad, los Warren estaban brindando una conferencia sobre exorcismos, siendo Ed un demonólogo certificado y aceptado por la Iglesia Católica.

A medida que la película avanza, conocemos la historia detrás del personaje, dónde Lorraine se presenta como una médium que guía a Ed para combatir los males que afectan a la familia. Tanto Vera Farmiga como Patrick Wilson, conocieron a sus representados y trabajaron a la par durante el rodaje de esta. Por consecuencia, produjo que el dúo tomará su primer empuje empático y la audiencia estalle a su merced.
El condimento principal fue romper la barrera entre lo real y la puesta en escena, el subconsciente se pone en marcha al escuchar “basado en hechos reales”, por ende, este es el comienzo.

«Una muñeca que no juega»

En el año 2014, se estrena la película “Annabelle”, dirigida por John R. Leonetti (“Sé quién me mató”, año 2007), protagonizada por Annabelle Wallis (“Maligno”, 2021) y Ward Horton (“The Gilded Age”, serie de HBO). Este éxito recaudó $257 millones de dólares habiendo tenido un presupuesto de $6,5 millones.

La historia se presenta sutilmente en la película antes mencionada, donde una enfermera que vive con su compañera recibe una muñeca antigua como regalo. No obstante, los sucesos extraños se dan a conocer y ante consultar con médiums de baja categoría (eludiendo la participación de los Warren), llegan a la conclusión que la muñeca esta “poseída” por una niña llamada Annabelle.

La película propone un escenario totalmente diferente, ya que no está basado en hechos reales, pero sí lo está el objeto protagónico.

En 1967, John y Mia Form, luego de ser atacados en su propia casa por la hija de la vecina en medio de un brote psicótico, deciden mudarse a un departamento en medio de la gran ciudad. Desempacando sus pertenencias, se sorprenden de que, en su colección de muñecas antiguas, hay una intrusa. El suspenso se hace presente, siendo que la mayor parte de la película vemos a Mía enfrentarse sola ante la entidad con el objeto de proteger a su bebé recién nacido. El plano subjetivo es utilizado en varias oportunidades, no solo para empatizar con el personaje, sino para que el impacto de la presencia sea más realista ante el espectador.

La muñeca “Annabelle” es parte de la colección “Raggedy Ann” creada por Johnny Gruelle (1880–1938), para una serie de libros infantiles. Era tan famosa, que apareció en varios videos musicales, como de Cindy Lauper, o en películas de los años ´80.

En conclusión, las muñecas están para que juguemos con ellas, no para que ellas jueguen con nosotros.